Padre e Hijo
03. 3.
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Capítulo 3.
El tintineo de sartenes y el delicioso aroma que frotaba junto al aire, fue lo primero que registró Tony al despertar, con un suspiro, se levantó de la cama y fue a la cocina, donde encontró a Gibbs, al lado de la vitrocerámica, vertiendo un poco de masa para tortitas en la sartén, -Buenos días, DiNozzo- saludó el hombre de pelo plata... -Buenos días, Gibbs- saludó Tony sorprendido, al plato de tortitas que Gibbs puso delante de él, sobre la mesa.
-¿De dónde...?- comenzó a preguntar sólo para ser cortado por la voz de Gibbs.
-Fui a comprarlos hace un rato...tu despensa da depresión- dijo riendo entre dientes Gibbs.
Tony se ruborizó - Bueno...ya sabes que...suelo comer comida rápida en el trabajo- dijo el joven agachando la cabeza, -Yo...uh..te pagaré por esto, Gibbs...- continuó diciendo sólo para volver a ser cortado por la voz de Gibbs.
-Es sólo un paquete de harina y unos huevos...es lo menos que puedo hacer...por dejarme dormir en tu casa- dijo el viejo tomando un sorbo de su café. Tony asintió y se dio cuenta de un paquete envuelto en un desaliñado papel marrón de embalage, fue hacia donde estaba el paquete y lo miró con el ceño fruncido.
-El cartero lo trajo esta mañana temprano- Explicó Gibbs.
Tony cogió el paquete y lo abrió, dentro estaba lo que se había convertido en su habitual regalo de cumpleaños, una lijadora eléctrica y la tradicional nota que decía; "Feliz cumpleaños. Atentamente Elisabeth Smith, asistente del Sr. DiNozzo" Con un suspiro, dejó el paquete donde estaba y se excusó para salir de la cocina.
Gibbs miró con preocupación al joven...no entendía porque...pero este chico había puesto en alerta su instinto paternal, soltó la taza del café y fue a mirar dentro del paquete..."Feliz cumpleaños..."medio leyó la nota, levantó la vista buscando un calendario, encontró uno pequeño en la puerta del frigorífico... Sábado 8 de Julio del 2000...
Gibbs se golpeó la cabeza mentalmente por no recordar este día...
Mejillas regordetas, piel sonrosada, cabello rubio y unos grandes ojos verdes. El pecho del joven Jethro se hinchó con orgullo al mirar a su pequeño niño, que tan sólo tenía unas horas de vida.
Sonrio a su esposa, quien lo miraba con una gran sonrisa en sus labios...
-Lo hemos conseguido, Jethro- susurró Shannon no queriendo molestar al pequeño, que actualmente dormía en los brazos de su padre.
-Sí...lo hemos conseguido, ¿verdad, AJ?-Preguntó Jethro sonriendo con orgullo al pequeño niño en sus brazos.
-¿AJ?-Preguntó con asombro Shannon. Jethro apartó la vista de su hijo y miró a los hermosos ojos verdes de Shannon.
-Anthony Jethro...-Dijo el joven mirando al niño que se limitó a sonreirle a su padre.
-Oh, Jethro...es un bonito nombre-dijo la joven Shannon con la voz llena de emoción y con grandes lágrimas de felicidad que se derramaban de sus ojos...
-Lo sé...- se limitó a decir con una gran sonrísa, Shannon besó dulcemente a su marido quien se había sentado en la cama junto a ella unos minutos antes.
-Te quiero, Jethro- susurró la joven no queriendo molestar al pequeño niño que dormía en los brazos de su marido.
Ambos padres sonrieron mirando al pequeño ser que había nacido fruto de su amor...
Su pequeño...su esperanza...su futuro en común...
Jethro volvió a mirar el paquete con una mezcla de rabia e ira barriendo su cuerpo.. ¿En serio ese tío le había regalado una lijadora eléctrica? Salta a la legua que DiNozzo no es del tipo de hombre que trabaje la madera...era más bien el tipo de hombre al que le gustaba la música o el cine...prueba de ello era el piano situado junto al gran ventanal...o la gran estantería repletas de DVDs situada al lado del televisor.
¿Cómo la persona que te ha dado la vida no puede conocer eso? Pensó con algo de enojo. Sí el tuviera la oportunidad de volver a tener una familia, regalaría a Kelly ese cachorro que tanto quería...o ese camión de bomberos que AJ quería para su última navidad...Gibbs despejó los pensamientos sobre sus niños y volvió a la realidad con el sonido de la puerta principal cerrándose. Tony se había ido, dolido por su maldito regalo... el instinto paternal de Gibbs se puso a mil...tenía que hacer algo para alegrar el que se suponía que es el mejor día del año en la vida de todo el mundo...cogió sus cosas y se fue cerrando la puerta tras de sí...
Una hora después de haber salido por la puerta, Tony llegó al edificio, donde se situaba su apartamento, derrotado consigo mismo...había decidido ir a gritarlegritarle por ese amor que nunca le dio...por todo el dolor que le había causado...gritarle por todo, pero...no pudo hacerlo, nadie se enfrentaba a Anthony DiNozzo Sr, sin después pasar una larga temporada en el hospital...o en el cementerio... así que Tony había vuelto a su apartamento. El joven se acercó al buzón y lo abrió sorprendido al encontrar un pequeño paquete-parecido a una carcasa de DVD- envuelto en papel de regalo azul-su color favorito- y una nota adjuntada a él...
"Feliz cumpleaños, DiNozzo. Espero que te guste el regalo...he visto que te gusta las películas...y que te faltaba una de James Bond...así que he decidido regalártela...Debo volver a DC, Burley me mantendrá informado sobre el caso, mira tus seis... Gibbs"
Tony sonrió al leer la nota, y acarició la carcasa del DVD, le encantaba James Bond...como a su padre-su verdadero padre- volviendo a sonreír, Tony se fue...necesitaba darle las gracias a Gibbs...
Gibbs llegó al DC en muy poco tiempo - no es de extrañar con su forma de conducción- tenía una apretada agenda a su llegada...pero nada de eso le importaba, lo primero era lo primero...había pasado por una floristería y había comprado tres preciosos ramos de flores, uno de rosas para Shannon y dos de claveles blancos para Kelly y AJ... también había hecho una parada en la antigua juguetería donde vendían el camión de bomberos que tanto quería AJ, con una sonrisa triste Gibbs compró el camión y un perro de peluche para Kelly y realizó su camino hacia donde descansaba su familia...cuando llegó...nunca hubiera imaginado encontrar a la persona que había encontrado a los pies de las tres tumbas...
No puede ser...